La selección de las ciudades a recorrer, a falta de criterio más racional, la realicé viendo los destinos más populares de Italia en Tripadvisor. Resultado: Roma, Venecia, Florencia, Sorrento.
Lo primero fue comprar los vuelos y diseñar el recorrido. La compra de los vuelos, por mi experiencia anterior, y reforzado por las primeras averiguaciones, resultaba conveniente realizarla en pesos a través de una agencia de turismo local. Las Agencias tienen mayores opciones a la hora de seleccionar tarifas convenientes de acuerdo a fechas de salida y llegada y al ser en pesos, la factura no está sujeta a retenciones.
Después de un breve recorrido me quedé con Coovaeco, que me ofrecía con Alitalia el mejor precio, incluyendo el traslado con Vantravel a y desde Ezeiza. El proceso de seleccionar las fechas de los vuelos tuvo también sus vaivenes. Las ofertas varían a diario y en el lapso que transcurría entre que chequeaba con la familia y decidíamos fechas, nos pasó de perder algún esquema preseleccionado y tener que arrancar de nuevo.
Desde la página de Coovaeco tenía la opción de seleccionar el vuelo, verificando fechas próximas para obtener el mejor precio. De esa manera terminamos con un viaje con 2 días más de lo originalmente planeado, saliendo el 7/3 a Roma y volviendo desde allí el 22/3; los vuelos redondos son definitivamente más baratos en mi experiencia. pese a la incomodidad que implica. El precio total fue de u$s5134, a una cotización de $4.8 por dólar.
Pagué con transferencia bancaria y sellé así el primer paso.
Con las dos puntas determinadas, había que planear el recorrido, los alojamientos y traslados. Para todo esto prefiero manejarme independientemente, a través de la web. Cierto es que ya había decidido tratar de comprar los hoteles en algún sitio argentino, para evitar el dichoso recargo, siempre que los precios fueran competitivos.
El recorrido lógico, chequeado con mis viejos y compañeros de trabajo que habían visitado Italia, marcaba Roma, Florencia, Venecia, en ese orden. La opción de Sorrento pretendía en un principio darnos un poco de relax, tenía entendido que era zona de playa, en la costa amalfitana, y podría resultar una buena opción alquilar algo en lugar de ir a hotel. Con ese espíritu también parecía natural ubicarlo al final del recorrido, como para descansar del trajín cultural previo.
El siguiente paso fue definir los días de pernocte en cada escala, en función de las atracciones y posibilidades que cada una ofrecía. Quedó así: 4 en Roma, 3 en Florencia, 3 en Venecia y 4 en Sorrento. En ese orden también comenzaría a concretar y afinar el recorrido tanto en lo que respecta a traslados como a hotelería.
Otro tema importante fue definir, en esta instancia, los medios de transporte que nos llevarían de una etapa a la otra. Sin duda para las distancias cortas en Europa lo mejor es el tren, en todas sus posibilidades (regionales, normales y de alta velocidad), y para las medianas los vuelos low cost, cuando el tiempo para recorrer es un bien escaso.
Evaluamos la conveniencia del EuralPass, para Italia. La ventaja era que podía pagarlo en pesos, sin utilizar la tarjeta de crédito, a través de la misma agencia a la que le compramos los aéreos, pero en nuestro caso, después de unas cuantas simulaciones en el sitio de Trenitalia, quedó claro que no nos convenía.
Mi conclusión es que el pase es válido para quienes viajan sin un plan fijo, decidiendo sobre la marcha estadías y alojamientos. En nuestro caso, la idea era ir con todo casi milimétricamente diagramado, al menos en lo que tenía que ver con horarios de traslados entre ciudades y hotelería. La compra de los pasajes individuales, con la debida anticipación, es mucho más barata (de hecho conseguimos pasajes de 9 euros entre Roma y Florencia), y no tiene la necesidad de comprar "aparte" la reserva de asientos como pasa en algunos casos con el EuralPass. La diferencia de precio compensaba ampliamente la "retención" del 15% por el uso de la tarjeta de crédito.
El siguiente paso era reservar el hotel en Roma y aquí surgió un cambio al recorrido.
Nuestras preferencias se centraban en una buena ubicación, desayuno buffet y confort equivalente a un 3 estrellas o superior, a buen precio.
Cuando planifiqué el anterior viaje a Europa tuve mucha más libertad para seleccionar hoteles de distintos sitios. como Booking, Hoteles, Venere. Ahora me impuse tratar de contratar en sitios de Argentina, ya que los extranjeros implicaban un sobreprecio implícito del 15%, en concepto de "retención a cuenta de Ganancias y Bienes personales" (hoy este valor ya es del 20% ... y creciendo). No es fácil, para arrancar, identificar la nacionalidad de un sitio. Pasa que por más que ofrezcan páginas en Argentina, con cotización en pesos, a la hora de facturar lo hacen desde su país de origen, así que ¡ojo!, antes de hacer click en reservar, leer con cuidado las condiciones y/o las preguntas frecuentes La opción natural parecía ser Despegar, pero ya me había pasado anteriormente que al buscar aquí, los precios no eran por habitación sino por persona y el precio total con impuestos no se muestra sino en pantallas siguientes, salvo en algunas ofertas.
Por otro lado, me dió cierta desconfianza el hecho de no encontrar un sólo teléfono para consultar (el 0800 que figura era válido sólo para Capital Federal) y la falta de locales al público en mi ciudad. A partir de unas opiniones en Tripadvisor, lo descarté y, por sugerencia de una forista, ingresé a la web de Asatej, que dispone de consultas telefónicas y dos locales en Rosario. La WEB no es de los más cómoda para la búsqueda, carece de criterios de selección y un mapa integrado que permita seleccionar por zonas, pero podía pagar con transferencia bancaria, tenía oficinas donde eventualmente despejar dudas y una oferta bastante completa de hoteles en cuanto a presupuesto. Probé también consultando en Coovaeco y otras páginas de agencias en Rosario que ofrecen algún buscador de hoteles, pero la oferta era muy limitada y a valores no competitivos para lo que buscaba.
Mis recursos en la web resultaron entonces, principalmente, el sitio de Asatej, Tripadvisor, Viajeros y LosViajeros, éste último con sus muy activos e informativos foros y, por supuesto, el incomparable Googlemaps, con sus vistas callejeras.
Como al armar mi viaje anterior, la estrategia era ir paso a paso, planeando y concretando las reservas en el mismo orden en que se ejecutaría el recorrido.
Sabía que llegaba a la mañana temprano a Fiumiccino, y, después de averiguar un poco, resolví que Terravisión era el mejor medio para acercarnos a Roma (con buses cada media hora, a un costo de 4 euros, nos dejaban en Termini).
Al pensar en los horarios de los transfer, entre Roma y Fiumiccino, caímos en la cuenta de que no era bueno, para el regreso, estar lejos (en Sorrento) y tener que coordinar los horarios de trenes y estar con las valijas a cuestas durante el último día en Roma. Tampoco nos convencía dejar a Roma para el final y comenzar por Florencia, ya que también me generaba intranquilidad depender de los horarios de llegada del vuelo, y del transfer, para hacer la combinación con el tren.
La solución terminó siendo dividir la estancia en Roma en 2 días al comienzo y 2 días al final. De esa manera nos asegurábamos estar "cerca" del aeropuerto con suficiente antelación.
Ahora había que buscar hotel para 2 noches en Roma. Al estudiar el mapa, decidimos también que, ya que íbamos a dividir la estancia, podíamos coordinar la división con la geográfica que ofrece el Tíber. Así, a la llegada visitaríamos toda la margen derecha (foro, coliseo, plaza venecia, plaza España, fontana di trevi, panteón) y al regresar nos dedicaríamos al Vaticano y el Trastévere.
Con estas premisas, y tras evaluar dos o tres alternativas, nos decantamos por el Hotel Richmond, a media cuadra del Foro Romano. El precio estaba dentro de nuestros parámetros, tenía excelente ubicación y las críticas eran aceptables. De nuestra experiencia, un puntaje de 7 y pico en Tripadvisor está bien para nosotros. El costo, para los 4 en dos habitaciones dobles, por dos noches, fue de $1737.-, con desayuno buffet, por supuesto :). Si bien la selección la hicimos en casa, desde la web, la compra la concreté en una de las sucursales de la agencia, pagando con transferencia bancaria. Al hacerlo así advertí que los precios que salen en la web para compra directa por este medio, no coincidían exactamente con los de la sucursal, ya que aquí la consulta y reserva era a través de otra web (tktmas.com), desde el que no es posible reservar para los particulares, pero que sirve de referencia acerca de los precios que se encontrarán en la sucursal o telefónicamente.
Correspondía ahora seleccionar el tren. Para ello la web de Trenitalia (miré también en Italo, pero aquí la posibilidad de anticipar la reserva era menor, y los precios mayores), Aquí se puede reservar con un máximo de 4 meses de antelación y la regla es que los pasajes más económicos se agotan rápido. Como ninguno de mis hijos había viajado en tren rápido, la idea era utilizarlo en alguno de los trayectos y realizar los otros en los más baratos. Buscando con suficiente anticipación aprovechaba además la disponibilidad de horarios cómodos para el traslado, mediodía o primeras horas de la tarde fue la regla, para no arribar de noche a destino.
Voy a resumir los pasos siguientes, ya que fue un proceso largo, tedioso a ratos, desmoralizante e incierto, al que el resto de la tribu asistió con raptos de entusiasmo, pero bastante pasividad.
Antes de arrancar con la zona de Sorrento, ya teníamos concretado:
Antes de arrancar con la zona de Sorrento, ya teníamos concretado:
- Tren normal (Intercity) de Roma a Florencia, por Trenitalia, tarifa supereconomy: 36 euros los cuatro.
- Hotel Le Due Fontane en Florencia, 3 estrellas con desayuno buffet , $1997 para las dos habitaciones dobles, 3 días.
- Tren bala (Frecciargento) de Florencia a Venecia, 76 euros los cuatro, también tarifa supereconomy, en 2da clase.
- Hotel Lux, en Venecia,$2049.38, por 3 noches, dos habitaciones dobles con desayuno continental (en Venecia el buffet es más raro). Esta compra la hice directamente desde el sitio.. ya me había envalentonado.
Sorrento no terminaba de convencerme. Quizás la falta de referencia directa y pocas menciones en la web fueran la principal causa. Por lo que venía averiguando, la única forma de llegar a Sorrento desde el norte era a través de Nápoles. La estancia en Sorrento suponía una base para visitar La Campania: la propia Nápoles, Pompeya y quizás otra ruina arqueológica, el Vesubio, Capri, la Costa Amalfitana. Visto así, no quedaba mucho para el relax ¿no?. Bueno, no importa, la verdad es que disfruto más del trajín que del ocio. Ya que tanto para la llegada como para el regreso a Roma iba a tener que pasar por Nápoles, y dado que no quería dejar de conocer esta ciudad ¿no sería mejor tomarla como base? De los comentarios en foros deduje que Sorrento no era una ciudad particularmente bella, al lado de las otras de la costa amalfitana, y su encanto residía en una oferta hotelera más barata en relación a aquellas, para quien buscaba vacaciones de playa. No era el caso, sobre todo por la época. Tras algunas consultas en losviajeros.com, decidí que pararíamos en Nápoles, y me felicito por ello!
Para llegar a Nápoles desde Venecia, el tren rápido se toma unas 5hs. Era mucho. Verifiqué los vuelos low cost y la única empresa que cubre el tramo es EasyJet. Había un vuelo a las 10:30 más o menos desde Marco Polo y llegaba en hora y media a Nápoles. Al ver las condiciones descubrí que esta empresa no incluye en la tarifa ningún tipo de equipaje en bodega, sólo el de mano. Esta condición nos exigió conversar en familia sobre las valijas y bolsos que llevaríamos en el periplo de manera de reservar también por adelantado, los bultos a embarcar. Comprado por la web de EasyJet, con Tarjeta, fueron 150,63 euros, incluyendo los 4 pasajes, los dos equipajes y el cargo por uso de tarjeta de crédito.
Como había consenso en buscar un alojamiento distinto para Nápoles, incursioné en varios sitios de alquiler de departamentos, y en otros específicos de bed & breakfast y hostels. Queríamos algún lugar que nos diera más libertad a la hora de la cena, con cocina y lugar para comer disponible y la posibilidad de interactuar de una manera más cotidiana con locales, sin perder nuestra privacidad. El seleccionado fue el Buonanotte&Bongiorno. El proceso de reserva fue más inseguro que con los otros, ya que no se podía reservar a través de la web, sólo contactarse con el propietario vía mail. Andrea, que de él se trataba, resultó un poco remolón para la respuesta y hubo que insistir varias veces para forzarla. La formalización era de palabra, el costo de 300 euros por una habitación cuádruple (en dúplex) para los 4 durante 4 días, con desayuno de café y croisant se pagaba en destino y en efectivo. Acordamos, con un intercambio escrito en el gracioso español de Andrea, incluyendo una clase de pizza que en algunas páginas ofrecía para estancias de 5 días o más, y el traslado por 20 euros adicionales desde el Aeropuerto, donde nos buscaría con su vehículo particular.
Compramos el tren de Nápoles a Roma (Intercity, 36 euros) y el hospedaje para los últimos 2 días en Roma en Residenza Vaticana ($1820,24), ambos con Tarjeta y éste último otra vez en web de Asatej.
Pero la planificación no terminaba aquí. Teniendo asegurados traslados y hospedajes, era necesario estudiar cada destino para interiorizarnos de los lugares a visitar, el sistema de transporte, la existencia de tarjetas de descuento y su conveniencia, etc.
Si bien esta forma de viajar probablemente reste algo de sorpresa al resultado, le resta también incertidumbre y nos permite focalizar la novedad en lo que se percibe, en las vivencias. Todos los datos que se pueden recabar antes nos permiten aprovechar el tiempo en destino en absorber los lugares, las personas, los sonidos.. minimizando el dedicado a trámites y recolección de información histórica.
Siendo 4 ciudades y 4 los viajeros, organizamos un sorteo como resultado del cual Omar se ocuparía de Roma, Alejo de Florencia, Milena de Venecia y yo de Nápoles. El objetivo era componer una hoja de ruta para optimizar cada etapa, no olvidar lo importante y aprovechar la ayuda que pudiéramos recabar de quienes estuvieran dispuestos a darla. Para esta actividad los diarios de viaje son invaluables.
Tuvimos aproximadamente 2 meses para esta labor. En su transcurso se decidió la compra de las VeniceCard por 3 días para los dos adultos (para los jóvenes es conveniente adquirir la Rolling Venice, al llegar), 78 euros, incluyendo el traslado al aeropuerto, 4 Artecard para 3 días en Nápoles cubriendo transporte y 2 entradas gratuitas a museos/excavaciones (108 euros).
Contratamos también el adicional de Assist Card necesario para ampliar la prima incluída en Visa Gold a los requisitos de la Comunicad Económica Europea, y tramitamos el pin necesario para habiitar la extracción de efectivo a través de cajeros en el exterior
Como parte de las averiguaciones no hay que olvidar la cuestión de la conexión eléctrica en destino, ya que siempre es necesario recargar cámaras, utilizar afeitadoras, notebook y esas cosas. Para no errarle compramos un adaptador universal a $85.-
Cinco días antes de la partida estuvimos habilitados para realizar el trámite ante la AFIP que nos otorgó la posibilidad de comprar unos 1200 euros.
Una vez que conseguimos quién se ocupara de Woody y las plantas y la casa en su conjunto, el hijo de una gran amiga, estábamos listos para emprender la aventura.
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